Los Medias Rojas de Boston están a una victoria de alcanzar una marca que permanece vigente desde 1946. El conjunto derrotó 6-5 a los Orioles de Baltimore en Fenway Park y amplió a 14 su cadena de triunfos consecutivos, la segunda más extensa en la historia de la franquicia.
La diferencia llegó en la parte baja de la octava entrada, cuando Caleb Durbin encontró un lanzamiento de Tyler Wells y conectó un cuadrangular solitario con dos outs. El batazo rompió el empate 5-5 y colocó a Boston por delante de manera definitiva.
Durbin respondió en el momento más importante
El antesalista no había logrado producir durante sus primeros turnos, pero aprovechó la oportunidad más relevante de la noche. Su batazo representó el décimo jonrón de la temporada y confirmó la capacidad de los Medias Rojas para encontrar protagonistas distintos durante su racha ganadora.
Boston no dominó el partido de principio a fin. El marcador cambió varias veces y Baltimore recuperó la ventaja en diferentes momentos, obligando al equipo local a responder constantemente para mantenerse con posibilidades de extender su cadena de victorias.
Los errores de Baltimore abrieron oportunidades
Los Orioles cometieron cuatro errores defensivos, una cantidad que terminó influyendo directamente en el desarrollo del encuentro. Boston convirtió varios de esos fallos en corredores adicionales, avances de base y situaciones favorables para producir carreras.
La capacidad de aprovechar las equivocaciones del rival resultó tan importante como el cuadrangular de Durbin. Los Medias Rojas se mantuvieron cerca en el marcador incluso cuando Baltimore tomó el control, evitando que el partido se escapara antes de llegar a las entradas finales.
La ofensiva de los Orioles también tuvo momentos destacados. Gunnar Henderson conectó tres dobles, mientras Christian Encarnacion-Strand aportó un jonrón. Baltimore llegó al compromiso con siete victorias consecutivas, pero no pudo proteger sus ventajas ni cerrar el encuentro.
La defensa de Boston aseguró el último out
El partido permaneció abierto hasta la novena entrada. Baltimore colocó corredores en segunda y tercera base con dos outs ante Aroldis Chapman, creando una oportunidad para empatar o tomar la ventaja.
Tyler O’Neill conectó una línea que amenazó con caer en los jardines, pero el campocorto completó la atrapada y puso fin al encuentro. Chapman consiguió su salvamento número 22 de la campaña, mientras Garrett Whitlock fue acreditado con la victoria después de trabajar el octavo episodio sin permitir anotaciones.
El cierre mostró que la racha de Boston no depende exclusivamente de su ofensiva. El relevo y la defensa también han respondido en situaciones de presión, especialmente en partidos cerrados donde un lanzamiento, una atrapada o un turno oportuno pueden definir el resultado.
Una marca de 1946 vuelve a estar en juego
La mayor cadena ganadora de los Medias Rojas es de 15 partidos consecutivos y fue establecida en 1946. Con su triunfo frente a Baltimore, el equipo actual quedó a una victoria de igualar ese registro histórico.
Alcanzar 14 triunfos seguidos también representa una muestra de consistencia dentro de una temporada extensa. Durante esta etapa, Boston ha ganado mediante diferentes fórmulas: producción ofensiva tardía, aprovechamiento de errores, trabajo del bullpen y defensa en momentos decisivos.
La derrota puso fin a la racha de siete victorias de Baltimore y confirmó la dificultad del duelo entre dos equipos que llegaban en buen momento. Los Orioles generaron suficientes oportunidades para competir, pero los cuatro errores y el jonrón de Durbin inclinaron el resultado a favor de los locales.
Por qué importa
Boston no solo está acumulando victorias, sino acercándose a una marca que ha permanecido intacta durante ocho décadas. La posibilidad de igualar el récord de la franquicia aumenta la relevancia de su próximo compromiso y refuerza el impulso de un equipo que ha demostrado capacidad para ganar incluso cuando el desarrollo del partido no resulta favorable.
Fuente: Medio De Voz