Tyrese Haliburton volvió a disputar un partido oficial de la NBA y necesitó solamente una noche para recordar por qué su presencia cambia completamente el funcionamiento de los Indiana Pacers. Después de más de 16 meses alejándose, recuperándose y preparando su regreso tras una rotura del tendón de Aquiles derecho, el base terminó con 23 puntos y 12 asistencias en la victoria 123-120 sobre los New Orleans Pelicans.
El resultado fue importante para Indiana por tratarse del primer partido de la temporada 2026-27, pero para Haliburton el encuentro tuvo un significado mucho más profundo. Era su primera aparición en un juego oficial desde el séptimo partido de las Finales de la NBA de 2025, cuando sufrió la lesión que lo obligó a perderse toda la campaña siguiente.
Al terminar el encuentro en el Smoothie King Center, la dimensión de todo lo vivido durante su recuperación terminó superándolo. Mientras participaba en una entrevista sobre la cancha, Haliburton se mostró visiblemente emocionado y no pudo contener las lágrimas al hablar sobre lo que significaba volver a competir junto a sus compañeros.
Un regreso que tardó más de un año
La última imagen de Haliburton en un partido oficial antes de esta temporada había sido completamente diferente. El 22 de junio de 2025, durante el Juego 7 de las Finales frente al Oklahoma City Thunder, su tendón de Aquiles derecho se rompió en los primeros minutos del encuentro.
La lesión no solamente terminó su participación en aquellas Finales. También obligó a Indiana a asumir desde temprano que su principal organizador ofensivo no estaría disponible durante toda la temporada 2025-26.
Haliburton pasó entonces de liderar a un equipo que había llegado hasta el último partido por el campeonato a comenzar un extenso proceso de recuperación. La rehabilitación cambió completamente su rutina y convirtió cada avance físico en un paso hacia una fecha de regreso que todavía estaba muy lejos.
El base había participado durante la pretemporada de 2026, incluyendo su regreso a Iowa State y posteriores apariciones de preparación, pero el encuentro frente a New Orleans representaba otra cosa. Por primera vez desde aquellas Finales, el resultado contaba oficialmente y volvía a enfrentarse a la exigencia completa de un partido de temporada regular.
Haliburton fue encontrando su ritmo durante el partido
El regreso no fue perfecto desde el inicio. Haliburton tuvo momentos en los que todavía buscaba recuperar ritmo frente a la velocidad y la intensidad de un encuentro oficial. Indiana también atravesó dificultades colectivas y llegó al descanso debajo en el marcador.
Sin embargo, el base fue creciendo a medida que avanzó el partido. Terminó lanzando de 8-15 desde el campo y completó 34 minutos, una carga considerable para su primera aparición oficial después de una ausencia tan extensa.
Su influencia apareció también mediante la creación. Las 12 asistencias reflejaron una de las características que mejor definen su juego: la capacidad para organizar la ofensiva, acelerar cuando existe una oportunidad y encontrar compañeros en posiciones favorables.
Indiana necesitaba nuevamente esa conducción. Haliburton no es solamente uno de sus principales anotadores; es el jugador que controla buena parte del ritmo ofensivo y determina cómo se distribuyen las oportunidades dentro de la alineación.
El último cuarto devolvió al Haliburton decisivo
La mejor versión del base apareció precisamente cuando el partido entró en su etapa más importante. Haliburton anotó 13 puntos durante el cuarto período y convirtió sus cuatro intentos de campo en esos últimos 12 minutos.
Indiana había tenido que perseguir a New Orleans durante buena parte del encuentro, pero la ofensiva encontró mayor estabilidad cuando Haliburton asumió la creación en acciones de pick-and-roll y comenzó a atacar directamente la defensa.
Con el marcador empatado 118-118 y poco más de un minuto por jugar, llegó la acción que terminó definiendo su regreso. Haliburton utilizó una pantalla de Pascal Siakam, enfrentó a Zion Williamson y atacó hacia el centro de la pintura.
El base absorbió el contacto mientras finalizaba con una flotadora que entró en el aro. La falta adicional le permitió completar la jugada de tres puntos y colocar a Indiana arriba 121-118 con 1:23 por jugar.
New Orleans tuvo oportunidades para responder, pero no consiguió convertir los tiros que podían enviar el encuentro a tiempo extra. Los Pacers protegieron la diferencia y comenzaron la temporada con una victoria que tuvo a Haliburton como uno de sus protagonistas principales.
23 puntos y 12 asistencias en su primera prueba real
Haliburton cerró su regreso con 23 puntos, 12 asistencias y dos rebotes en 34 minutos. Más allá de las estadísticas individuales, su capacidad para ser decisivo en el cierre ofreció una señal importante sobre el progreso de su recuperación.
El escolta no necesitó limitarse a organizar desde el perímetro. En la acción clave del partido utilizó precisamente la pierna derecha operada para crear separación, cambiar de dirección y atacar el aro frente al contacto defensivo.
Esa naturalidad en movimientos que requieren aceleración y confianza física constituye uno de los aspectos más importantes a observar durante las primeras semanas de la temporada.
Indiana no necesita que Haliburton demuestre en un solo partido que ha recuperado absolutamente todo lo que tenía antes de la lesión. El calendario es largo y la prioridad será mantenerlo disponible mientras recupera progresivamente su mejor ritmo competitivo.
Lo conseguido en New Orleans, sin embargo, representó un comienzo mucho más positivo que simplemente regresar a la cancha.
Pascal Siakam acompañó el regreso de su base
Haliburton no tuvo que cargar solo con la ofensiva. Pascal Siakam terminó con 30 puntos y fue una referencia importante durante diferentes etapas del encuentro.
La relación entre ambos jugadores volvió a ser especialmente efectiva durante el cierre. Las acciones de dos hombres entre Haliburton y Siakam obligaron a New Orleans a tomar decisiones defensivas difíciles y permitieron a Indiana conseguir buenos tiros en momentos de presión.
Andrew Nembhard también aportó 18 puntos y nueve asistencias, mientras Ivica Zubac produjo 16 puntos y 15 rebotes.
La producción repartida es importante para un equipo que necesita evitar que toda la responsabilidad ofensiva vuelva inmediatamente sobre Haliburton. El base puede dirigir y decidir, pero una plantilla equilibrada facilitará que Indiana maneje su carga durante una temporada en la que su salud continuará siendo prioritaria.
Las lágrimas explicaron una parte que las estadísticas no podían mostrar
El momento más significativo ocurrió después del último sonido de la bocina. Haliburton participaba en la entrevista posterior al encuentro cuando comenzó a emocionarse al hablar sobre la posibilidad de volver a jugar.
El base explicó que durante la recuperación había vivido momentos difíciles en privado y que la magnitud del regreso terminó golpeándolo mientras conversaba sobre la cancha. La presencia de aficionados de Indiana en New Orleans también añadió significado al momento.
La reacción mostró una dimensión distinta a la que aparece en una hoja estadística. Durante más de un año, Haliburton tuvo que observar desde fuera mientras su carrera quedaba temporalmente detenida por una de las lesiones más exigentes para un jugador profesional.
Volver, competir durante 34 minutos, realizar la jugada más importante del partido y terminar celebrando una victoria convirtió la noche en algo que superó el resultado del primer encuentro de la temporada.
Indiana recupera la pieza que organiza todo su proyecto
La temporada anterior permitió comprobar cuánto cambia Indiana sin Haliburton. El equipo tuvo que jugar sin el principal responsable de su ritmo, transición y generación de oportunidades.
Su regreso no garantiza automáticamente que los Pacers recuperarán el nivel que los llevó a las Finales en 2025. El roster ha cambiado y el propio Haliburton necesitará adaptarse nuevamente al esfuerzo de una campaña completa.
Pero disponer otra vez de su base titular modifica la estructura del equipo. Indiana puede recuperar una ofensiva construida alrededor de velocidad, movimiento de balón y decisiones rápidas, características que alcanzaron su máximo nivel durante la carrera hacia aquellas Finales.
La primera noche mostró precisamente esas posibilidades. Haliburton creó para sus compañeros, encontró puntos propios cuando el partido lo exigió y asumió la responsabilidad durante los minutos finales.
El desafío ahora será sostener el regreso
Una actuación positiva en el primer partido representa solamente el inicio de un proceso mucho más largo. Después de una rotura del tendón de Aquiles y una temporada completa sin jugar, Indiana deberá administrar cuidadosamente la carga física de Haliburton.
Habrá noches en las que su ritmo no sea el mismo, partidos en los que la fatiga tenga mayor impacto y posiblemente ajustes en sus minutos dependiendo de cómo responda su cuerpo.
La prioridad para los Pacers debe ser tenerlo disponible durante toda la temporada y permitir que su condición competitiva continúe desarrollándose sin exigir que cada noche reproduzca inmediatamente su nivel anterior a la lesión.
Su actuación frente a los Pelicans ofrece una base alentadora: completó minutos importantes, participó en acciones explosivas y produjo cuando el partido estuvo en juego.
Por qué importa
El regreso de Tyrese Haliburton representa mucho más que la recuperación de un jugador importante para Indiana. Los Pacers vuelven a tener disponible al base alrededor del cual construyeron el equipo que alcanzó las Finales de la NBA en 2025.
La primera prueba oficial dejó señales deportivas importantes. Haliburton terminó con 23 puntos y 12 asistencias, dominó el cuarto período y ejecutó la acción que colocó definitivamente a Indiana delante en los minutos finales.
También dejó una imagen que explica el significado personal de su recuperación. Las lágrimas después del encuentro reflejaron los meses de rehabilitación, incertidumbre y trabajo necesarios para regresar al mismo escenario competitivo del que salió lesionado.
Indiana comenzó la temporada con una victoria, pero la noticia más importante fue recuperar a su conductor. Después de 486 días sin disputar un partido oficial, Haliburton volvió a dirigir, producir y decidir. Para los Pacers, ese puede ser el primer paso para recuperar también su identidad competitiva.
Fuente: CBS Sports