Los Angeles Dodgers comenzaron la defensa de su campeonato con la fórmula que puede convertirlos nuevamente en uno de los rivales más difíciles de octubre: un abridor dominante y una alineación capaz de cambiar el partido con un solo swing. Tarik Skubal controló a Atlanta durante seis entradas y los bates de Teoscar Hernández, Kyle Tucker y Max Muncy produjeron los cuadrangulares que impulsaron una victoria 5-3 en el primer juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional.
El triunfo colocó a Los Ángeles al frente 1-0 en una serie al mejor de cinco y permitió a los Dodgers proteger la ventaja de localía desde el comienzo. Atlanta amenazó con una reacción tardía en el noveno episodio, pero Evan Phillips consiguió el último out y evitó que una ventaja que llegó a ser de cuatro carreras terminara en una remontada.
Los Dodgers terminaron con ocho imparables, mientras los Braves fueron limitados a cuatro. La diferencia estuvo en la capacidad de Los Ángeles para convertir sus mejores contactos en daño inmediato: las cinco carreras del equipo llegaron mediante tres jonrones.
Skubal controló a Atlanta desde el montículo
Tarik Skubal respondió a la responsabilidad de abrir el primer encuentro de la serie con una presentación de seis entradas, dos hits, una carrera limpia, dos bases por bolas y siete ponches. El zurdo necesitó 94 lanzamientos, 62 de ellos strikes, para conseguir su primera victoria de esta postemporada.
Atlanta abrió el partido con un sencillo de Drake Baldwin, pero Skubal reaccionó retirando a los siguientes 15 bateadores que enfrentó. Durante ese tramo eliminó cualquier posibilidad de que los Braves establecieran presión constante en las bases y permitió que la ofensiva de Los Ángeles tuviera tiempo para romper el empate.
Su velocidad también estuvo entre los detalles más llamativos de la tarde. Skubal alcanzó las 101.1 millas por hora con una recta ante Austin Riley y promedió 98.1 mph con su recta de cuatro costuras, su promedio más alto de la temporada con ese lanzamiento.
Atlanta consiguió finalmente dañarlo al comenzar el sexto episodio. Sean Murphy conectó un cuadrangular solitario por el jardín central que redujo la diferencia a 2-1. Skubal posteriormente permitió tráfico en las bases y realizó 28 lanzamientos en esa entrada, pero consiguió retirar a Matt Olson con un elevado para evitar que los Braves empataran.
Esa fue su última entrada. La actuación dejó a los Dodgers con ventaja y permitió que el bullpen comenzara a trabajar desde el séptimo episodio con margen en el marcador.
Teoscar Hernández abrió el camino con un batazo de 431 pies
Atlanta había utilizado con éxito a Dylan Dodd como abridor. El zurdo completó tres entradas en blanco, permitió solamente dos hits y ponchó a cuatro, manteniendo a la poderosa ofensiva de Los Ángeles sin carreras durante el primer tercio del encuentro.
El partido cambió cuando Victor Mederos tomó la pelota en la cuarta entrada. Después de retirar a Will Smith, concedió una base por bolas a Freddie Freeman y tuvo que enfrentar a Teoscar Hernández.
El dominicano atacó un cutter de 92.4 millas por hora y lo envió entre los jardines izquierdo y central. La pelota salió de su bate a 109.9 mph y recorrió 431 pies para convertirse en un cuadrangular de dos carreras que colocó a Los Ángeles delante 2-0.
Hernández terminó de 4-2, anotó dos carreras y produjo dos. Su actuación volvió a confirmar el impacto que ha tenido en octubre desde su llegada a los Dodgers. El cuadrangular fue el número 11 de su carrera en postemporada y el noveno con Los Ángeles.
Además, el batazo prolongó una tendencia notable: Hernández ha conectado al menos un jonrón en siete de las ocho series de postemporada que ha disputado con los Dodgers.
Tucker y Muncy respondieron cuando Atlanta se acercó
El jonrón de Sean Murphy en la parte alta del sexto inning cambió brevemente la dinámica del encuentro. Atlanta pasó de estar controlado por Skubal a colocarse a una sola carrera, con la posibilidad de convertir el cierre del partido en una batalla de bullpen.
Los Dodgers respondieron inmediatamente.
Teoscar Hernández abrió la ofensiva con un sencillo frente a AJ Smith-Shawver. Un out después, Kyle Tucker encontró una recta de 97 millas por hora y conectó un cuadrangular de dos carreras por el jardín derecho.
El batazo recorrió 408 pies y amplió la ventaja a 4-1. Para Tucker significó su primer jonrón de estos playoffs y uno de los momentos ofensivos más importantes desde que llegó a Los Ángeles.
Dos bateadores más tarde apareció Max Muncy. El antesalista castigó un splitter y envió la pelota por encima de la verja del jardín derecho para colocar el marcador 5-1.
Ese cuadrangular tuvo además un significado histórico dentro de la franquicia. Fue el número 17 de Muncy en postemporada, ampliando su récord como máximo jonronero de playoffs en la historia de los Dodgers.
Tucker terminó el encuentro de 4-2 con dos carreras impulsadas, una anotada y una base robada. Entre Hernández y Tucker produjeron cuatro de las cinco carreras del equipo.
Atlanta encontró muy poco espacio para producir
El principal problema de los Braves fue la dificultad para generar oportunidades contra Skubal y los primeros relevistas de Los Ángeles. Atlanta terminó de 0-4 con corredores en posición de anotar y dejó solamente cuatro hombres en circulación.
Después de las seis entradas de Skubal, Brock Stewart y Alex Vesia trabajaron una entrada en blanco cada uno. Ambos evitaron que Atlanta volviera a acercarse mientras la ventaja permanecía en cuatro carreras.
La ofensiva de los Braves dependió casi completamente del cuadrangular de Murphy hasta la novena entrada. Ronald Acuña Jr. consiguió uno de los cuatro hits del equipo, pero Atlanta no pudo construir rallies mediante una secuencia prolongada de imparables.
Matt Olson, Michael Harris II y Austin Riley terminaron sin hits. Esa falta de producción de la parte central del orden ofensivo limitó considerablemente las opciones del equipo visitante.
Los Braves hicieron sudar a Los Ángeles en la novena
El partido parecía prácticamente resuelto con ventaja 5-1, pero Atlanta produjo una última amenaza que obligó a los Dodgers a utilizar otra opción para conseguir el out número 27.
Ronald Acuña Jr. abrió la entrada con un sencillo frente a Tanner Scott. Inmediatamente después, Ozzie Albies conectó un cuadrangular de dos carreras por el jardín central que recorrió 432 pies y redujo el marcador a 5-3.
Scott logró dos outs, pero los Dodgers recurrieron a Evan Phillips para terminar el encuentro. El derecho concedió una base por bolas antes de retirar a Austin Riley con un rodado y asegurar el salvamento.
La reacción de Atlanta no fue suficiente para cambiar el resultado, pero sirvió como recordatorio de que la serie reúne dos alineaciones con capacidad para alterar un encuentro rápidamente. Una ventaja amplia puede reducirse en pocos turnos durante la postemporada.
La estrategia de pitcheo de Atlanta funcionó hasta la cuarta entrada
Los Braves llegaron al primer partido sin utilizar un abridor tradicional durante toda la jornada. Dylan Dodd cumplió perfectamente su función inicial con tres entradas sin carreras, pero el plan comenzó a complicarse después de su salida.
Mederos enfrentó solamente cuatro bateadores y permitió las primeras dos carreras. AJ Smith-Shawver posteriormente trabajó 2.2 entradas, pero permitió tres anotaciones y dos jonrones.
Aaron Suter cerró el trabajo del bullpen con dos entradas sin permitir carreras, pero para entonces Los Dodgers ya habían establecido la diferencia que terminó decidiendo el partido.
Atlanta deberá continuar administrando cuidadosamente su cuerpo de lanzadores durante una serie en la que no dispone de toda la profundidad que habría preferido. Chris Sale aparece como una alternativa para el segundo encuentro después de haber trabajado tanto como abridor como relevista durante la ronda de comodines.
Los Dodgers toman una ventaja estadísticamente importante
Ganar el primer juego de una Serie Divisional al mejor de cinco representa mucho más que una victoria aislada. Históricamente, los equipos que han tomado ventaja 1-0 en series de postemporada bajo este formato han avanzado con una frecuencia considerable.
Para Los Ángeles, comenzar ganando en casa también reduce inmediatamente la presión sobre el resto de su rotación. Los Dodgers pueden afrontar el segundo encuentro con la posibilidad de viajar a Atlanta necesitando solamente una victoria adicional si vuelven a imponerse.
Los Braves, por el contrario, necesitan encontrar una respuesta ofensiva después de haber producido apenas cuatro hits. Aunque la reacción de la novena entrada evitó un cierre cómodo para Los Ángeles, Atlanta pasó gran parte del encuentro sin conseguir descifrar el pitcheo de Skubal.
El segundo partido de la serie está programado para el domingo en Los Ángeles y ofrecerá a Atlanta la oportunidad de igualar la eliminatoria antes de regresar a casa.
Por qué importa
El primer juego mostró dos de las principales razones por las que los Dodgers vuelven a ser considerados candidatos al campeonato. Tarik Skubal ofrece una presencia dominante al frente de la rotación y la profundidad ofensiva permite que diferentes bateadores decidan partidos sin depender exclusivamente de Shohei Ohtani, Mookie Betts o Freddie Freeman.
Teoscar Hernández, Kyle Tucker y Max Muncy produjeron todo el daño ofensivo mediante tres cuadrangulares, mientras Skubal limitó a Atlanta a una sola carrera durante seis entradas. Esa combinación permitió a Los Ángeles sobrevivir incluso cuando los Braves reaccionaron en la novena.
Para Atlanta, la derrota aumenta la importancia del segundo encuentro. Los Braves demostraron que pueden atacar el bullpen de los Dodgers, pero necesitarán crear más oportunidades durante las primeras entradas si quieren evitar regresar a casa en una situación mucho más complicada dentro de una serie corta.
Fuente: MLB.com