Chicago llegó a Cleveland con una propuesta poco convencional desde el montículo y terminó saliendo de Progressive Field con exactamente el resultado que buscaba. Los White Sox blanquearon 3-0 a los Guardians en el primer partido de la Serie Divisional de la Liga Americana, apoyados en un cuadrangular de Munetaka Murakami y una actuación excepcional de Grant Taylor durante las últimas cuatro entradas.
El triunfo colocó a Chicago delante 1-0 en la eliminatoria al mejor de cinco y extendió un comienzo de postemporada en el que todavía no ha estado debajo en el marcador. Después de eliminar a Houston en dos encuentros de la ronda de comodines, los White Sox volvieron a trasladar la presión hacia su rival mediante pitcheo, defensa y producción oportuna.
Cleveland terminó con apenas tres imparables. Tuvo oportunidades para alterar el encuentro, particularmente durante la tercera y cuarta entradas, pero Chicago respondió cada vez que el tráfico aumentó en las bases y evitó que los Guardians aprovecharan sus mejores situaciones ofensivas.
Murakami rompió el equilibrio con un batazo de 440 pies
El marcador permaneció 0-0 durante las primeras tres entradas mientras Parker Messick mantenía controlada la alineación visitante. La situación cambió inmediatamente al comenzar el cuarto episodio.
Miguel Vargas abrió la entrada con un sencillo y dejó preparado el escenario para Murakami. El inicialista japonés atacó el primer lanzamiento que recibió, un sinker de Messick ubicado en una zona que podía manejar, y envió la pelota profundamente por el jardín derecho.
El cuadrangular recorrió una distancia proyectada de 440 pies y salió del bate a 112.2 millas por hora. Fue el primer jonrón de Murakami en postemporada y produjo las dos carreras que terminaron siendo suficientes para decidir el encuentro.
La conexión también tuvo valor histórico dentro de la franquicia. Murakami se convirtió en el cuarto novato de los White Sox que dispara un cuadrangular en playoffs, uniéndose a Gavin Sheets, Luis Robert Jr. y Tadahito Iguchi.
Murakami terminó de 4-2, con dos carreras impulsadas y una anotada. Su respuesta adquirió mayor importancia porque él y Vargas habían tenido una ronda de comodines discreta ofensivamente. Ambos combinaron apenas un hit en 17 turnos frente a Houston, pero participaron directamente en el ataque que abrió el partido contra Cleveland.
Chicago sobrevivió a dos amenazas con las bases llenas
El plan de los White Sox comenzó con Hagen Smith como abridor, aunque su función estaba diseñada para ser relativamente corta. El zurdo trabajó 2.2 entradas sin permitir imparables y consiguió cuatro ponches, pero perdió el comando al final del tercer episodio.
Smith otorgó tres bases por bolas consecutivas con dos outs y llenó las bases. Cleveland tenía entonces la primera gran oportunidad del encuentro y Chicago decidió actuar antes de que el problema aumentara.
Bryan Hudson reemplazó a Smith y enfrentó a Chase DeLauter. El bateador de Cleveland elevó hacia el jardín izquierdo y la amenaza terminó sin carreras. Hudson terminaría acreditándose la victoria.
Un episodio después, los Guardians volvieron a colocar las bases llenas, esta vez frente a Anthony Kay. Brayan Rocchio conectó un elevado hacia el jardín derecho que Braden Montgomery pudo controlar para cerrar nuevamente la entrada.
Esas dos secuencias terminaron siendo fundamentales. Cleveland dispuso de corredores suficientes para modificar el partido, pero no consiguió producir el batazo necesario y dejó escapar la posibilidad de responder antes de que Chicago ampliara la diferencia.
Grant Taylor convirtió cuatro entradas en un salvamento histórico
La actuación más particular de la tarde llegó desde el bullpen. Grant Taylor tomó la pelota para comenzar la sexta entrada y no volvió a entregarla.
El derecho trabajó las últimas cuatro entradas, permitió solamente dos hits, no otorgó bases por bolas y ponchó a seis de los 12 bateadores que retiró. Realizó 42 lanzamientos, 34 de ellos strikes, para completar un salvamento que resulta extremadamente inusual en el béisbol moderno.
Taylor terminó su actuación con autoridad. En la novena entrada ponchó consecutivamente a Ángel Martínez, Nathaniel Lowe y Travis Bazzana utilizando apenas 11 lanzamientos.
El relevista se convirtió en el primer lanzador en la historia de la postemporada que registra al menos seis ponches y ninguna base por bolas dentro de una aparición acreditada como salvamento.
También se unió a una lista muy corta de pitchers con rescates de cuatro o más entradas en playoffs desde que el salvamento se convirtió en estadística oficial en 1969. Antes de Taylor, el caso más reciente había sido Lance McCullers Jr. con Houston durante el séptimo partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2017.
Su trabajo resulta todavía más notable porque también había realizado 54 lanzamientos durante una aparición de 2.1 entradas en el primer juego de la Serie del Comodín frente a Houston. Chicago ha utilizado su capacidad para cubrir múltiples episodios como una pieza central de su estrategia durante esta postemporada.
Una carrera adicional dio tranquilidad en el séptimo
La ventaja permaneció 2-0 hasta la séptima entrada, una diferencia que mantenía a Cleveland a un solo batazo de regresar al partido.
Kyle Teel abrió una nueva oportunidad para Chicago y Colson Montgomery conectó un doble hacia la línea del jardín izquierdo. Teel recorrió las bases agresivamente desde primera y llegó al plato para ampliar el marcador a 3-0.
La carrera agregó margen al trabajo de Taylor y obligó a Cleveland a buscar una remontada de tres anotaciones durante sus últimas oportunidades.
Chicago terminó el partido con seis hits y sin errores defensivos. No produjo una ofensiva abundante, pero convirtió sus oportunidades más importantes en carreras y sostuvo la diferencia con un cuerpo de lanzadores que prácticamente eliminó el margen de reacción de los Guardians.
Messick mantuvo a Cleveland cerca del partido
Parker Messick cargó con la derrota, aunque su presentación mantuvo a los Guardians con posibilidades durante gran parte del encuentro. El zurdo trabajó 4.1 entradas y permitió cuatro imparables, dos carreras y dos bases por bolas, con seis ponches.
El daño determinante llegó en un solo lanzamiento: el sinker que Murakami envió a las gradas en el cuarto episodio.
Fuera de esa conexión, Messick consiguió evitar que Chicago generara una producción sostenida. El problema para Cleveland fue que su ofensiva no logró ofrecerle respaldo y las oportunidades desperdiciadas con corredores en circulación aumentaron el valor de cada carrera permitida.
El bullpen de los Guardians logró conservar una diferencia manejable durante buena parte de las entradas restantes, pero la producción ofensiva nunca apareció frente a Taylor.
White Sox todavía no han estado debajo en estos playoffs
Chicago completó sus primeros 27 innings de esta postemporada sin encontrarse detrás en el marcador. Los White Sox también han terminado 24 de esas entradas con ventaja, una muestra de la manera en que han controlado sus primeros tres partidos de octubre.
La racha comenzó con las dos victorias frente a los Astros en la Serie del Comodín y continuó en Cleveland contra el campeón de la División Central de la Liga Americana.
La victoria del Juego 1 también modifica la ventaja de localía. Chicago aseguró que la serie llegará posteriormente a Rate Field con la oportunidad de disputar dos encuentros frente a su afición, independientemente del resultado del segundo partido en Cleveland.
El Juego 2 está programado para el lunes después del día libre del domingo. Esa pausa será importante para ambos cuerpos de lanzadores y especialmente para Chicago, que deberá determinar la disponibilidad de Taylor después de sus 42 lanzamientos.
La estrategia de Chicago plantea un problema diferente para Cleveland
Los White Sox están utilizando esta postemporada con una estructura de pitcheo menos tradicional. En lugar de exigir largas presentaciones a todos sus abridores, el dirigente Will Venable dispone de diferentes brazos para atacar zonas específicas de la alineación contraria y extender a sus mejores relevistas cuando el partido lo permite.
El sistema funcionó de manera casi perfecta en el primer encuentro. Smith inició, Hudson resolvió la primera amenaza grave, Kay sobrevivió a otra situación con las bases llenas y Taylor asumió una carga propia de otra época durante las últimas cuatro entradas.
Para Cleveland, esa variedad obliga a realizar ajustes constantes. Los bateadores no tienen varias oportunidades frente al mismo lanzador para identificar patrones, y la aparición prolongada de Taylor añadió un brazo de alto impacto durante prácticamente toda la segunda mitad del partido.
La respuesta de los Guardians para el segundo encuentro tendrá que comenzar por mejorar la ejecución con corredores en circulación. Las oportunidades existieron en el Juego 1, pero dejar las bases llenas en entradas consecutivas terminó siendo demasiado costoso dentro de un partido de pocas carreras.
Por qué importa
La victoria permite a Chicago tomar control inicial de una serie corta y demuestra que su éxito en la ronda de comodines no dependió únicamente de una buena actuación aislada frente a Houston. Los White Sox volvieron a combinar producción oportuna con un cuerpo de lanzadores capaz de adaptarse a diferentes situaciones.
Murakami ofreció el batazo decisivo después de una discreta primera ronda, mientras Taylor confirmó que puede convertirse en una herramienta diferente para Venable durante octubre. Un relevista capaz de dominar cuatro entradas modifica la administración de un partido y ofrece opciones que pocos equipos poseen.
Cleveland, por su parte, no fue completamente neutralizado en términos de oportunidades. Los Guardians llenaron las bases en dos entradas consecutivas, pero no anotaron y terminaron con solamente tres hits. Corregir esa falta de producción será indispensable en el Juego 2 si quieren evitar viajar a Chicago con una desventaja de 0-2.
Fuente: MLB.com